miércoles, 11 de noviembre de 2009

Los Moche y la huaca de la Luna


Los moches se desarrollaron entre el 50 d.C. y 650 d.C. y desarrollaron grandes pirámides, sobresaliendo con las estructuras de las Huacas del Sol y de la Luna, ambas construidas de bloques de adobe -ladrillos de barro secados al sol- superpuestos en distintos sentidos hasta conseguir el gran volumen de las pirámides. La primera de éstas fue utilizada según las teorías más aceptadas como un centro político-administrativo y de vivienda de la elite, siendo una pirámide escalonada de aproximadamente 40 metros de altura y construida de adobe.
Por su parte, la huaca de la Luna tuvo una suma importancia por ser el centro religioso de la cultura, donde se realizaban las ofrendas del calendario ceremonial. Este templo escalonado tiene un gran patio delantero cercado un muro grueso y muchos sectores anexos que complementan los esquemas básicos que se cree tenían los moches al momento de construir pirámides ceremoniales (pirámide, plaza y anexo con rampas que llevan a la cúspide). La complejidad de esta construcción va de mano con la importancia que tenía, ya que no solo se debía allí celebrar el rito sino también organizarlo prepararlo.


Esta huaca en realidad NO era de la Luna, sino del dios de las montañas, Aiapaec, también conocido como el dios degollador. De las montañas ellos obtenían agua para sus cultivos y para vivir, por eso era sumamente importante complacer a este dios, que pedía sacrificios humanos. Estos sacrificios, el proceso, fue plasmado en frisos en los muros, desde como apresaban a los que derrotaban en batalla hasta la presentación de estos a los sacerdotes y su degollamiento para obtener sangre. Estas ceremonias no eran vistas como un acto violento sino necesario para mantener contento a este dios, por lo que el ritual podía ser visto desde la plaza delantera.
También se pueden observar frisos en donde se desmiembran personas sobre un peñasco, que era otro tipo de sacrificio necesario. Todas estas representaciones del ritual hicieron posible que no sólo las personas de otras culturas supieran cómo funcionaba la mecánica moche sino que nosotros, muchos siglos después, sepamos también cómo actuaban y acercarnos un poco más a la cultura de nuestro país.


Como mencionado, la huaca estaba hecha para el dios de la montaña, por eso se ubicaba directamente al lado de ésta, teniéndola siempre cerca para que vea las necesidades de su pueblo y también para que observe los diversos rituales que en su nombre se realizaban. La montaña les proveía de agua ya que por ella corría un río, al ser Trujillo una lugar caluroso y árido en su mayoría, Aiapaec les proveía del agua necesaria para vivir y para que el valle sea un lugar fructífero, para que puedan cosechar y obtener cosas de la tierra.

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